Páginas

Mostrando entradas con la etiqueta Independencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Independencia. Mostrar todas las entradas

miércoles, 26 de agosto de 2015

Discurso de independencia de Antonio Agostinho Neto

 Antonio Agostinho Neto, 11 de noviembre de 1974

"En nombre del pueblo angoleño, el Comité Central del Movimiento Popular para la Liberación de Angola (MPLA), proclama solemnemente ante África y el mundo la independencia de Angola.
En este momento el pueblo angoleño y el Comité Central del MPLA observan un minuto de silencio y determinan a vivir para siempre a los héroes caídos por la independencia de la Patria.
En correspondencia con las ansiedades de la gente, el MPLA declara nuestro país constituido en la República Popular de Angola.
[…]
  A pesar de las marionetas organizaciones de colusión con los ejércitos invasores hace tiempo que han sido denunciados por el pueblo angoleño y todas las fuerzas progresistas del mundo, el gobierno portugués insistió en considerarlas como un movimiento de liberación, tratando de empujar el MPLA a soluciones que significarían un alto la traición del pueblo angoleño.
…nuestra lucha no es y nunca fue o será contra el pueblo portugués. Más bien, a partir de ahora, podemos cimentar lazos fraternales entre dos personas que tienen en común historia, lengua y el mismo objetivo: la libertad.
[…]
A pesar de la brutalidad de la opresión y el terror impuesto por el colonialismo para ahogar nuestra lucha, el pueblo angoleño, impulsados ​​por su vanguardia revolucionaria, defendió su personalidad africana y revolucionaria.
Sin embargo, nuestra lucha no termina aquí. El objetivo es la completa independencia de nuestro país, la construcción de una sociedad justa y un hombre nuevo.
[…]
Los órganos del Estado de la República de Angola se guiarán por las directrices de los superiores MPLA permaneciendo aseguraba la primacía de las estructuras del Movimiento en el Estado.
[…]
Angola es un país subdesarrollado. Debemos tener un conocimiento profundo del significado y las consecuencias de esto.
Los índices tradicionalmente utilizados para definir el subdesarrollo se confirman plenamente en Angola. Le dan a la imagen de la pobreza extrema del pueblo angoleño. Pero decir que nuestro país es subdesarrollado no es suficiente, hay que añadir inmediatamente que Angola es un país explotado por el imperialismo; que gira en la órbita del imperialismo.
Por tanto, la lucha por la independencia económica es una constante de nuestra estrategia.
[…]
… coherente con las líneas trazadas; la República Popular de Angola se embarcará en proyectos de industrialización de nuestras propias materias primas e incluso en proyectos industriales pesados​​.
Sin embargo, dado el hecho de que Angola es un país en el que la mayoría de la población es campesina, el MPLA decide considerar la agricultura como la base; y la industria como un factor determinante de nuestro progreso.
Angola tendrá así la capacidad de resolver justamente el grave problema de la tierra y promover la creación de cooperativas y empresas estatales en los intereses de las masas campesinas. Las actividades privadas, incluso extranjeras previstas útil para la nación y los intereses de la economía van a estar protegidos en su nombre y alentados, como se indica en el Programa Mayor de nuestro Movimiento.
La República Popular de Angola estará abierta a todo el mundo por sus relaciones económicas. Acepta la cooperación internacional con la premisa indiscutible de que la llamada "ayuda externa" no debe estar condicionada o acondicionamiento. La larga historia y la evidencia demuestra que el MPLA , como el líder de la República Popular de Angola, nunca traicionará el principio sagrado de la independencia nacional.  Nuestras relaciones internacionales siempre se definen por el principio de reciprocidad de ventajas.
[…]
Es evidente que inicialmente nuestra economía se verá afectada por la falta de especialistas. Para hacer frente a esta deficiencia, un plan de formación rápida para el personal nacional se preparará al mismo tiempo que será de interés  la cooperación internacional en este campo. Nuestras escuelas, en todos los niveles, deben someterse a una revisión radical de manera que puedan, de hecho, servir a la gente y la reconstrucción económica.
[…]
La República Popular de Angola reafirma solemnemente la decisión de luchar por la integridad territorial de Angola oponiéndose a cualquier intento de romper el país.
La República Popular de Angola considera prioritario, la expulsión de los ejércitos del Zaire y Sudáfrica, y los fascistas portugueses, así como los títeres de Angola y mercenarios de diversas fuentes, que son las fuerzas combinadas del imperialismo en la agresión contra nuestro país.
La República Popular de Angola considera un deber patriótico inalienable honrar el privilegio de la protección y asistencia especiales a los huérfanos de guerra, los discapacitados y lisiados de guerra por los sacrificios hechos en la lucha por la liberación nacional.
La República Popular de Angola reafirma el firme objetivo de llevar a cabo una lucha enérgica contra el analfabetismo en todo el país, promover y difundir una educación gratuita, enraizada en la cultura del pueblo angoleño.
El Estado hará todo lo posible para establecer una atención médica y sanitaria eficiente a escala nacional, dirigida principalmente a los campesinos hasta ahora privados de este derecho por el colonialismo.
Preocupación dominante del nuevo Estado será la abolición de toda discriminación por razón de sexo, edad, origen étnico o racial y religiosa, y la imposición estricta del principio de justicia: - "igual trabajo, igual salario ". La República Popular de Angola, en el marco del MPLA, promete estimular el proceso de emancipación de las mujeres angoleñas, que ganaron el derecho a través de su participación en la lucha por la liberación nacional y la amplia resistencia de nuestro pueblo.
La República Popular de Angola dice que es un Estado laico con total separación de Iglesia y Estado, respetando todas las religiones y la protección de las iglesias, lugares y objetos de culto y las instituciones legalmente reconocidas.
La República Popular de Angola, consciente de su importancia y de las responsabilidades que le incumben en el contexto de África del Sur y del mundo, reitera su solidaridad con todos los pueblos oprimidos, especialmente los pueblos de Zimbabwe y Namibia contra la dominación racista. El pueblo de Angola, bajo la dirección de su vanguardia revolucionaria MPLA, expresa su solidaridad militante con el pueblo de Sudáfrica en su lucha contra el régimen racista que le oprime. Reafirma su solidaridad militante con la lucha del pueblo de Mozambique, Guinea-Bissau y Cabo Verde, Santo Tomé y Príncipe y su vanguardia revolucionaria, FRELIMO, PAIGC y MLSTP, compañeros de los tiempos difíciles en nuestra lucha común. Reafirma su solidaridad con el pueblo palestino en su justa lucha por sus derechos nacionales contra el sionismo.
Nuestro agradecimiento a todas las naciones y los países africanos que estaban de nuestro lado, los países socialistas, las fuerzas revolucionarias portugueses, las organizaciones progresistas y los gobiernos occidentales que fueron capaces de comprender y apoyar la lucha del pueblo angoleño. La República Popular de Angola, soberano, mantiene relaciones diplomáticas con todos los países del mundo, con base en los principios de respeto mutuo a la soberanía nacional, la no injerencia, el respeto a la integridad territorial, la no agresión, la igualdad y la reciprocidad de beneficios, y coexistencia pacífica. "

Discurso de independencia de Indonesia de Sukarno



Sukarno, 17 de agosto de 1945
"¡Hermanos y hermanas!
Les he pedido que estén aquí para presenciar un evento en nuestra historia de extrema importancia.

Por décadas nosotros, la gente de Indonesia, hemos luchado por la libertado de nuestro país, incluso por cientos de años.

Ha habido un aumento en nuestro movimiento y nuestras acciones para ganar la independencia, y hay aquellos que han caído, pero nuestro espíritu todavía mantiene la dirección de nuestros ideales.

También, durante el periodo japonés nuestros esfuerzos para alcanzar la independencia nacional nunca cesaron. En este periodo solo parecía que los apoyábamos, pero fundamentalmente continuábamos construyendo nuestro poder, todavía creíamos en nuestras fuerzas.

Ahora ha llegado el momento donde realmente tomamos el destino de nuestras acciones y nuestro país con nuestras propias manos. Solo una nación con el coraje suficiente para tomar el destino en sus manos puede ser capaz de levantarse con fuerza.

La pasada noche tuvimos discusiones con importantes indonesios de toda Indonesia. Esa discusión llegó a la opinión unánime de que AHORA ha llegado el momento de declarar nuestra independencia.

Hermanos y hermanas:
En esta proclama declaramos el interés de nuestro grupo y de esa determinación.

Escuchen nuestra proclama:

Declaración
Nosotros la gente de Indonesia, unida, declaramos la independencia de Indonesia. Los asuntos que conciernen a la transferencia de poder y otros temas serán ejecutados por medios cuidadosos y en el menor tiempo posible
Djakarta, 17 de Agosto de 1945
Sukarno
Mohhamed Hatta

¡Así es hermanos y hermanas!
¡Somos libres ahora!

No hay ningún otro que ate a nuestro país y nuestra gente.

A partir de este momento construiremos nuestro país. Un país libre, una República de Indonesia, siempre y eternamente independiente. Con la voluntad de Alá, Dios bendiga y haga segura esta independencia nuestra."

Lecturas extras:


Independencia del Congo: Discurso Patrice Lumumba

Discurso Patrice Lumumba (1925-1961) por la independencia del Congo
 13 de junio de 1960


Su Majestad,
Excelencias, señoras y señores,
hombres y mujeres congoleses,
luchadores de la independencia, que hoy son victoriosos,
los saludo en nombre del gobierno congolés.

Les pido a todos, amigos míos que habéis luchado incesantemente a nuestro lado, que este trece de junio de 1960 sea conservado como una fecha grabada indeleblemente en sus corazones, una fecha cuyo significado enseñarán con orgullo a sus hijos, para que ellos, a su vez, transmitan a sus hijos y a sus nietos la historia gloriosa de nuestra lucha por la libertad.
Porque si bien la independencia del Congo es celebrada hoy con el acuerdo de Bélgica, una nación amiga con la cual estamos en pie de igualdad, ningún congolés digno de ese nombre podrá olvidar jamás que fue con la lucha que ganamos la independencia, con una continua y prolongada, ardiente e idealista lucha, en la cual no ahorramos nuestra fuerza ni nuestras privaciones, nuestros sufrimientos ni nuestra sangre.
De esta lucha de lágrimas, fuego y sangre estamos orgullosos hasta las raíces más profundas de nuestro ser porque fue una lucha noble y justa, absolutamente necesaria para acabar con la infamante esclavitud que nos fue impuesta por la fuerza.

Este fue nuestro destino durante los ochenta años de gobierno colonial; nuestras heridas están aún demasiado frescas y son todavía muy dolorosas para permitirnos borrarlas de nuestra memoria.
Conocimos el trabajo deslomador que se nos exigía la cambio de salarios que no nos permitían satisfacer nuestra hambre, vestirnos o alojamos decentemente, ni criar a nuestros niños como las amadas criaturas que son.
Conocimos la burla, los insultos, los golpes, sometidos mañana, tarde y noche, porque éramos negros. ¿Quién olvidará que a un negro se le dirigía la palabra con términos familiares no por cierto como a un amigo, sino porque las formas más corteses estaban reservadas a los blancos?
Conocimos la expoliación de nuestras tierras en nombre de supuestos textos legales que en realidad solo reconocían el derecho del más fuerte.
Conocimos que la ley no era nunca la misma, se tratase de un blanco o de un negro; que era benévola con uno, cruel e inhumana con el otro.
Conocimos el atroz sufrimiento de aquellos que fueron encarcelados por sus opiniones políticas o sus creencias religiosas; exiliados en su propio país, su destino fue peor que la misma muerte.
Conocimos que en las ciudades donde había magnificas casas para los blancos y chozas destartaladas para los negros, que los negros no eran admitidos en los cines o restaurantes, que no podían entrar en los negocios llamados "europeos", que, cuando un negro viajaba, era en la bodega más baja del barco, a los pies del blanco acomodado en su cabina de lujo.
Y, finalmente, ¿quién olvidará los ahorcamientos, o las escuadras incendiarias, por las que perecieron tantos de nuestros hermanos, o las celdas donde eran brutalmente arrojados aquellos que escapaban de las balas de los soldados, esos soldados que los colonialistas convirtieron en instrumento de su dominación?

Pero todo esto, sin embargo, nosotros, que por el voto de vuestros representantes electos debemos guiar a nuestro amado país, nosotros que sufrimos en nuestra carne y en nuestro corazón la opresión colonialista nosotros les decimos: todo esto ha terminado desde hoy.

La República del Congo ha sido proclamada y nuestro amado país está ahora en manos de sus propios hijos.
Juntos, hermanos míos, comenzaremos otra lucha una lucha sublime, que llevará a nuestro país a la paz, a la prosperidad y la grandeza.
Juntos estableceremos la justicia social y aseguraremos a cada hombre la justa remuneración por su trabajo.
Enseñaremos al mundo lo que el negro puede hacer cuando trabaja en libertad, y convertiremos al Congo el centro de África.
Vigilaremos que las tierras de nuestra nación beneficien realmente a los hijos de nuestra nación. Reexaminaremos las leyes anteriores, y haremos otras, justas y nobles.
Terminaremos con la supresión del libre pensamiento, y haremos que todos los ciudadanos puedan disfrutar totalmente de las libertades fundamentales establecidas en la Declaración de los Derechos del Hombre.
Suprimiremos la discriminación -cualquiera sea- y otorgaremos a cada individuo el justo lugar a que le da derecho su dignidad humana, su trabajo y su devoción hacia su país.

Y para todo esto, amados compatriotas, pueden estar seguros de que contaremos, no solo con nuestras enormes fuerzas e inmensas riquezas, sino también con la asistencia de numerosos países extranjeros cuya colaboración aceptaremos mientras sea honesta y no intente imponernos ningún sistema político, cualquiera que sea éste.

[…]

Así, en los asuntos internos como en los exteriores, el nuevo Congo que mi gobierno creará será un país rico, libre y próspero. Pero para llegar pronto a este objetivo, os pediré, legisladores y ciudadanos congoleses, que me ayudéis con todas vuestras posibilidades.

Les pido que olviden sus disputas tribales que consumen nuestras energías, y que arriesgan convertirnos en el objeto de desprecio de las demás naciones.
Pido a la minoría parlamentaria que ayude a mi gobierno mediante una oposición constructiva, y que permanezca dentro de los límites estrictos de la legalidad y la democracia.
Les pido a todos que no exijan de un día para otro aumentos desconsiderados de salarios, antes de que pueda poner en marcha un plan general mediante el cual espero asegurar la prosperidad de la nación.
Les pido que no eviten ningún sacrificio para asegurar el triunfo de nuestra magnífica empresa.
Les pido, por fin, que respeten incondicionalmente la vida y la propiedad de sus conciudadanos, y la de los extranjeros establecidos en nuestro país. Si el comportamiento de estos extranjeros dejara a veces algo que desear, nuestra justicia se apresurará a echarlos del territorio de la República; si, por el contrario, su conducta es satisfactoria, no se los molestará porque también trabajan para la prosperidad de nuestro país.

Y esto, mis hermanos de raza, mis hermanos en el conflicto, mis compatriotas, es lo que yo quería decimos en nombre del gobierno, en este magnífico día de nuestra independencia soberana y completa.

Nuestro gobierno -fuerte, nacional, popular- será la salvación de este país.


¡Honremos a los Campeones de la Libertad Nacional! ¡Viva el Congo Independiente y Soberano!